viernes, 16 de marzo de 2007

Amague

Hace poco me agarró una especie de angustia, empezó el año y una vez más me doy cuenta que me comprometí para hacer doscientas mil cosas en busca de algo que llenara mi espíritu o que me diera alguna especie de satisfacción. Tal vez es algo que me pasa a mí nada más, pero cada vez me siento que estoy más lejos de ése sentimiento de alegría simple y llana que, en la niñez me llevaba a reírme a carcajadas cuando un amigo se tropezaba o a ponerme a llorar cuando veía una paloma muerta, cada vez me siento más lejos de mí mismo.
El caso es que en éste torbellino destructivo se me ocurrió cerrar el blog, por que parecía que nadie lo visitaba y yo que se. Ahora que empezó el año de nuevo me encontré con toda la gente que no pude ver seguido en las vacaciones y algunos aunque no muchos me dijeron que les gustaba las cosas que anotaba en el blog, así que para ellos y solo para ellos, gracias!

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